ACRUX

Boletín Astrológico y de Ciencias Antiguas

Los Planetas


Plutón

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Plutón en las casas
Plutón en la Casa I
Estas personas han comenzado ya, en su pasado reciente, este nuevo ciclo de su evolución. En la vida actual sentirán necesidad y gravitarán en torno a la independencia y la libertad. Estarán centrados en ellos mismos y serán de cierto modo narcisistas durante los primeros años. Los nativos sienten como si tuviesen que vivir un destino especial. La necesidad primordial de libertad es compulsiva, debido a que este nuevo ciclo que ahora acometen es tan instintivo. Esto da lugar a un sentimiento muy fuerte de auto-descubrimiento personal, que será vivido a cada momento. La intención evolutiva ha sido y es la de encontrar algo nuevo y único acerca de sí mismos.
Los conflictos aparecen cuando el anhelo y la presión evolutivos de ir hacia adelante en forma continua, de una experiencia a otra, choca con la resistencia plutoniana que busca intrínsecamente asegurar y mantener lo que ellos son actualmente. La necesidad de nuevas experiencias producirá inseguridad en el nativo respecto a lo que actualmente es y a cómo ha estructurado su vida. El resultado de esto es una crisis de identidad que se hará sentir en diversos grados de intensidad. La resistencia natural de Plutón unida a tales impulsos instintivos de cambio, puede resultar en sentimientos de autofrustración y rabia, que pueden llegar a ser muy fuertes. A menudo, esta rabia será proyectada sobre otros que son vistos como causa de la restricción, conflicto o estancamiento. En casos extremos, existirá un potencial de violencia física.
Aquí, el punto opuesto a Plutón está representado por la Casa 7 y el signo de Libra. El propósito o deseo evolutivo inherente a esta Casa y Signo se verá potenciado, en tanto que las crisis de identidad periódicas continúan y se hacen más intensas. El propósito evolutivo llevará a esta persona hacia una relación con otros, aunque el proceso de autodescubrimiento y la realización de su singular destino sólo pueden darse si mantienen una lealtad primaria consigo mismos. Por otra pare, el impulso instintivo de mantener su libertad e independencia, proveniente de la vida anterior, hace de este nativo un "solitario innato" al venir a esta vida actual. La vacuna de aislamiento respecto a los demás, que le ha dado esta primordial necesidad e impulso evolutivo, promoverá ahora una crisis de identidad, puesto que el nativo se enfrenta a una limitación evolutiva que tiene sus raíces en él mismo.
La pérdida de perspectiva experimentada durante la crisis de identidad, le llevará a manifestar un deseo de entablar relación con otros, que le permitan encontrar respuesta a la cuestión: ¿Quién soy ? y ¿Qué soy ? A medida que se desarrolla su existencia, los nativos con Plutón en la Casa I llegarán a ser conscientes de que ellos anhelan y necesitan mantener una relación íntima, duradera y con alguna base, no dependiendo sólo de los encuentros breves e intensos. Desde el punto de vista evolutivo, están aprendiendo literalmente cómo entablar una relación sobre una base equitativa, dando en lugar de tomar y sabiendo escuchar en lugar de monopolizar la conversación; están aprendiendo en fin, que ellos son iguales a los demás que son tan importantes o tan poco importantes como cualquier otro. Al aprender a dar a otros primero, sabrán que sus propias necesidades se verán colmadas como resultado de ello. Al aprender a escuchar a los demás, sabrán lo que deben decirles. Con esto, irán aprendiendo las lecciones evolutivas de equivalencia y relatividad.
Por lo general, la mayoría de estos nativos tendrá dificultades en cuanto a las relaciones que supongan confrontación de tipo emocional, intelectual o física, durante la primera parte de su existencia. A menudo tendrán la sensación de ser atacados o de estar atacando a otros, de ser incomprendidos o comprender mal a los demás. Tales experiencias tienen lugar con el objeto de poner a prueba lo que ellos mismos u otros han aprendido antes: sus intenciones, motivaciones y la base de sus atracciones o rechazos.
En algunos casos, puede darse fuertes enfrentamientos que les llevarán a experimentar la sensación de que sus necesidades son totalmente distintas de las de otros, o viceversa. Las razones de tales enfrentamientos son siempre las mismas: ofrecen al individuo lecciones de equivalencias en cuanto al dar, al escuchar, al colmar las necesidades del otro antes que las propias, a conocer las propias intenciones, motivaciones y necesidades cambiantes.
El propósito evolutivo exige que estos nativos aprendan a obtener un equilibrio entre su necesidad de independencia y libertad y su necesidad de relacionarse. En lugar de ir cayendo en una u otra situación alternativamente, lo importante para ellos es tomar conciencia de que ambas necesidades y deseos son positivos y relevantes. Tales personas deben aprender que la relación óptima para ellos será la que establezcan con otros individuos que les alienten y permitan su libertad e independencia.
Deben comprender que la necesidad periódica de estar solos o estar con alguien no es predecible, ni puede ser presentida por el nativo antes de su instintiva manifestación. El requerimiento es el de seguir estos ritmos contrarios, tal y como se presentan, pues si no lo hace habrá una pérdida de perspectiva, distorsión emocional, crisis de identidad y falta de claridad sobre la causa del conflicto. Todas estas reacciones se verán minimizadas si el nativo sabe ajustarse a sus propios ritmos.
Puesto que el individuo que tiene a Plutón en la Casa 1 está empezando un nuevo ciclo de su evolución, los impulsos individualizadores se manifestarán para él sobre una base muy instintiva. No conocerá la razón profunda de sus deseos, ni tampoco sabrá explicarlos o justificarlos en un marco conceptual. En un contexto negativo, este dilema puede crear una situación en la cual la persona adopta los valores y creencias de otro. Inevitablemente, esto le conducirá a una reacción extrema en la cual llegará en algún momento a rechazar aquellas creencias retirándose a la soledad para recobrar así su identidad y descubrirse a sí mismo por encima de aquello que se haya permitido adoptar o creer.
No obstante, debido a la presión evolutiva a formar una relación, finalmente la persona reaccionará contra este aislamiento y buscará a otros. Dentro de un contexto positivo, la persona con Plutón en la Casa 1, manifestará coraje y voluntad de ser diferente, para poder crear a su manera, con capacidad de liderazgo, de modo que servirá de ejemplo a otros quienes también podrán afirmar su derecho a la individualidad bajo la forma que ellos consideren necesaria. Sus vidas pueden ser útiles para motivar a otros a hacer lo que deben, y a realizar sus propios y singulares destinos.
Una vez que estos nativos han aprendido las necesarias lecciones evolutivas, su habilidad para equilibrar sus propias y legítimas necesidades con las de aquellos que tienen en su entorno, será insuperable. La destreza que llegan a tener al escuchar a otro les permitirá dar a aquella persona exactamente lo que necesita. Al hacerlo, van a atraer hacia sí a otros que a su vez serán capaces de darles lo que ellos necesitan. Cuentan entonces con el coraje intrínseco y la capacidad para romper nuevos moldes en cualquier aspecto de la vida que acometan, y pueden dar ánimos a otros para hacer lo mismo. Más aún, estos nativos pueden conocer el fondo y naturaleza de sus propios deseos y la manera como estos deseos determinan su realidad. Pueden así mismo ayudarse y ayudar a otros a efectuar las elecciones correctas, acerca de los deseos que deben ser realizados y los que no.

Plutón en la Casa II
Esta posición natal de Plutón indica un anhelo y una necesidad evolutiva anteriores en cuento a desarrollar autoconfianza y autosuficiencia. Estos nativos llegan a la vida con una gran necesidad de sobrevivir y autosostenerse en el plano físico, y consecuentemente emocional. Poseen desde el comienzo una enorme autoconfianza natural y un sentido de auto-suficiencia. En sus vidas anteriores han estado aprendiendo a identificar sus propios valores personales y necesidades, con el objeto de poder desarrollar sus propios valores personales y necesidades, con el objeto de poder desarrollar estas cualidades.
Los nativos llegan por lo común a esta vida con lo que podríamos llamar "la rana en el karma del pozo". Dicho de otra forma, la rana que se encuentra en el pozo, ha identificado una pequeña porción de cielo con la totalidad del Universo. Desde luego, la rana se encuentra segura y a salvo en el fondo del pozo. De manera análoga estos nativos vienen a esta vida con una visión limitada sobre sí mismos y sobre la vida en general. Existirá un temor subconsciente a perder (o a no tener suficientes) bienes materiales. Las posesiones y el dinero equivalen para ellos al poder, debido al status que suponen en cuanto a bienestar material.
Aquí, el punto opuesto a Plutón es la Casa 8 y Escorpio, por lo cual el propósito evolutivo llevará a estos nativos hacia fuertes confrontaciones internas y externas, las cuales van a revelar las limitaciones implícitas en sus propios sistemas de valores, en la forma como ellos han aprendido a relacionarse consigo mismos y cómo han identificado la naturaleza de su realidad personal –la rana en el fondo del pozo. Para los que se han dedicado a amasar bienes materiales, el shock de confrontación traerá consigo el comprender que la abundancia material no equivale a la felicidad o a la seguridad emocional.
La Casa 8 y el mismo Plutón simbolizan o evocan la comprensión de niveles profundos de realidad y de que existe algo más en la vida que las cosas materiales. Aquellos que han utilizado medios subrepticios para obtener riquezas, serán perseguidos hasta la tumba por un corrosivo sentimiento de culpabilidad, el cual servirá para darles luz acerca de las motivaciones internas que les han traído a esta situación. Esto puede acarrearles a su vez profundos shocks internos de autoconocimiento, ya que estos nativos han sido típicamente "inconscientes" de estas fuerzas profundas de motivación. En otros casos, la riqueza puede ser perdida por el nativo, con el objeto de forzarle a una revisión de su sistema de valores. La manifestación de autoconfianza será experimentada entonces de un modo nuevo.
Bajo el peso de algunas condiciones kármico evolutivas, habrá individuos con Plutón en la Casa 2 que nacen en circunstancias de escasez y dificultad material para, de este modo reforzar las lecciones de autoconfianza. En otros casos, existirán bienes paternos, pero estos recursos les serán negados por no ser capaces de identificarse con los valores de los padres, o no estar de acuerdo con los deseos paternos. En unos pocos casos, el nativo podría llegar a experimentar el shock del encarcelamiento, si utiliza medios criminales para adquirir la riqueza material. Habrá casos en los que el nativo tendrá que luchar a lo largo de toda su existencia por la seguridad material.
El punto opuesto a Plutón (Casa 8) exige una confrontación con las limitaciones personales. La rana debe ser presionada desde el fondo de su pozo para salir a la plena luz del día. Tal proceso tiene lugar forzando al individuo sobre sí mismo de alguna forma para examinar los dinamismos internos que generan las circunstancias de su existencia. Así, ellos son proyectados fuera del pozo con el objeto de analizar y comprender las amplias y profundas fuerzas en acción dentro de sí mismos : los esquemas motivacionales y el porque de estos esquemas, sus deseos y las razones profundas de estos deseos, la forma en que ellos han venido relacionándose consigo mismos y su porqué, los recursos que han llegado a identificar para autosostenerse y el porqué de tales recursos, y los valores personales de identificación, junto con el porqué de dichos valores. Así, el nativo estará gestando el potencial para una metamorfosis total, induciendo una forma totalmente renovada de relación consigo mismo, con los demás y con la realidad en general. Gradualmente, estos nativos aprenderán a unir sus recursos y sus vidas con las de otros, para dar lugar a una transformación personal: una transformación de sus limitaciones.
A causa de la inercia inherente al pasado evolutivo, los cambios sucederán lentamente. La mayoría de los individuos necesitan conocer el "porqué" de un cambio antes de afrontarlo. Esta rigidez genera un potencial para verdaderas "explosiones atómicas" internas o externas, o trastornos de tipo cataclísmico por medio de los cuales al final se verá transformado el paisaje individual. Por el propósito evolutivo del punto opuesto a Plutón (Casa 8), estos nativos van a atraer en momentos claves de su existencia, gente magnética y poderosa, la cual, obrando cual periódicos mensajeros, creará y permitirá al nativo realizar los necesarios encuentros y confrontaciones con sus limitaciones personales.
Tales experiencias, que serán muy intensas, le llevarán a comprenderse a sí mismo, tanto en lo positivo como en lo negativo, y comprender la forma que adoptan sus propios bloqueos. Aquí podrá darse un crecimiento potencial, si el nativo está intentando transformarse y saltar fuera del pozo de sus limitaciones personales. Estas personas-clave podrán así desarrollar la suficiente habilidad como para "ver" o percibir el origen de la limitación que ha bloqueado a los nativos con Plutón en la Casa 2, ayudándole a crecer y evolucionar, a relacionarse consigo mismo y con otros de una forma nueva, vinculándose a nuevos y redefinidos valores.
Su influencia va a promover autoconfianza y esfuerzo personal en el nativo, en vez de una dependencia hacia ellos mismos. Desde luego, si ocurre lo contrario en algún caso con otra gente poderosa, provocándole una dependencia, entonces el nativo no deberá relacionarse en forma alguna con ellos. Si el otro tiene demasiado poder, o brinda demasiado en este terreno, es posible que el punto opuesto a Plutón (Casa 8) garantice una eliminación forzada de aquella gente de la vida del nativo, con el objeto de reforzar las lecciones de autoconfianza y autosuficiencia que este individuo está aprendiendo.
Las personas con Plutón en la Casa 2 poseen una naturaleza fuerte, en el plano físico y sexual. La evolución tiene lugar para ellos en la medida en que aprenden a unirse a otros sobre una base emocional, en lugar de aproximarse a la actividad sexual de forma esencialmente masturbatoria, utilizando a su pareja sólo para un desahogo físico/sexuales. Si la energía plutoniana no se libera en forma cíclica podría darse una distorsión emocional con pérdida de perspectiva en todos los ámbitos de la existencia individual. Algunos nativos podrían usar su fuerza sexual/emocional para poseer o manipular a otros. En casos extremos esto podría generarles una gran inestabilidad, yendo de una pareja sexual a otra constantemente.
Una vez que el nativo ha comenzado a poner en marcha los requerimientos evolutivos del punto opuesto en la Casa 8, el resultado será un individuo que no sólo comprenderá sus propias limitaciones, sino que realiza conscientemente el esfuerzo apropiado para conectar con las actividades idóneas que pueden ayudarle a trasmutar aquellas limitaciones. Estas actividades van a ser diferentes para cada persona. A medida que avanza este proceso, estos nativos pueden hacer mucho bien, señalando a otros sus limitaciones y el porqué de las mismas, y sugiriéndoles los medios apropiados para trasmutarlas.
Estos individuos pueden aprender a unirse y a fundir sus recursos con los de otros, impulsando a muchos a hacer lo mismo. La transformación que resulta de todo ello se añadirá a lo que ya porta el nativo de sus vidas anteriores. Pueden aprender a unirse sin que por ello se vuelvan dependientes de aquellos a quienes se unen. De este modo, las actuales lecciones de autoconfianza permitirán una transmutación de sus limitaciones pasadas que los hará evolucionar como resultado final.

Plutón en la Casa III
Estos nativos han experimentado la necesidad evolutiva de proyectarse hacia su medio ambiente a fin de recoger información y experiencias, proceso que les ha llevado a un desarrollo y énfasis sobre lo metal e intelectual. Estos nativos han pasado así por nuevas experiencias que les han valido para ampliar sus ideas y opiniones respecto a quién y qué son ellos en relación con su medio ambiente concreto. Han desarrollado poderes mentales y destrezas intelectuales para ordenar de una forma lógica su existencia. Han necesitado clasificar y dar nombre a las formas y objetos de su entorno físico a fin de conocerlo y comprenderlo.
En el más amplio sentido posible, la Casa 3 representa la necesidad de nombrar y clasificar lo que constituye el mundo de los fenómenos. Al hacerlo, estamos moldeándonos intelectualmente a nosotros mismos y adquirimos por tanto seguridad emocional. Los nativos han tenido y tendrán una necesidad de acumular un archivo de datos e informaciones acerca de este mundo, a fin de construir una superestructura de ideas, un marco conceptual lógico que les explique racional y empíricamente su relación con el entorno. En el pasado, su deseo no ha sido llegar al fondo y sentido profundo de los hechos, o a las leyes metafísicas o cosmológicas, en contraste con las leyes naturales más inmediatas ; su objetivo ha sido y sigue siendo el conocimiento de hechos concretos, verificables por medio de los sentidos.
El conflicto surge cuando este deseo de expansión, que supone recolectar cada vez más información sobre hechos concretos, les lleva en forma cíclica a una situación en donde la nueva información va a socavar directamente la base o fundamento que tenían. Así se ven obligados a elegir cuál información será considerada y cuál será dejada a un lado. Estos individuos van a experimentar shocks internos, como cataclismos cíclicos durante los cuales se desintegra su estructura lógica, su ordenamiento intelectual. Esto afecta también su seguridad emocional, aunque ellos sabrán adaptarse gracias a la naturaleza mutable inherente a la Casa 3.
El símbolo de la mutabilidad es una espiral en movimiento ascendente, y estos shocks intelectuales y emotivos producirán una reorganización, la metamorfosis creará una nueva base, un enfoque más abierto de las cosas. La magnitud del shock intelectual/emotivo será directamente proporcional al grado en que el nativo haya recogido información. Si ha llegado a identificarse completamente con tal información o idea, entonces el cataclismo será muy fuerte: la base parecerá estar destruida por completo. Pero si se trata de una idea que simplemente está siendo considerada o interiorizada en forma mínima, entonces la intensidad del shock será menor. Tales cataclismos cíclicos ocurren siempre y cuando, mediante la presión evolutiva, el marco conceptual haya limitado o estancado al extremo de impedir un mayor crecimiento o expansión.
La presión evolutiva de Plutón en Casa 3, en cuanto a buscar nuevos datos y experiencias, produce en estos nativos un grado considerable de constante inquietud, que resuena dentro de su Alma. Tal inquietud, unida al tedio y estancamiento, les ha llevado a formar un archivo de informaciones y experiencias, al cual el nativo va a referirse de continuo, bien sea para aumentar su conocimiento o para comunicarlo a otros. Los nacidos con Plutón en la Casa 3 tienen y necesitarán tener relación con otros, a fin de impulsar su propio proceso, liberando su energía mental para una construcción intelectual/emotiva. En casos extremos, algunos de estos individuos se convertirán en oradores compulsivos. El punto conflictivo aquí es que estos nativos tienen la sensación de que nunca sabrán suficiente.
En consecuencia, sus "bancos de datos" suelen hacerse tan enormes que amenazan estallar y desintegrarse, esto sucede por disponer de muchísimos datos que se conectan lógicamente entre sí de forma tan variada que no es posible obtener una totalidad, un conjunto en el cual puedan sintetizarse. Estos individuos pueden terminar transitando por distintos senderos al mismo tiempo, en un esfuerzo inconsciente y compulsivo de hallar un hecho o un dato clave que lo vincularía todo. Sobre una base tal, estos nativos podrían hallarse al final en un ámbito de perspectivas cruzadas, sin un centro o fundamento que les permita crear una imagen sólida de tipo global.
La propia experiencia interna del nativo en relación a su "centro" suele presentar estas perspectivas superpuestas, como una masa de sensaciones que les produce la sensación de un centro siempre en movimiento. No obstante, desde el punto de vista evolutivo, el centro interior de estos individuos debe moverse. Su base será precisamente el movimiento mismo. La base evolutiva que impulsa este constante movimiento del centro, será la de eliminar las limitaciones intelectuales que se forman periódicamente para buscar la estabilidad y sentirse seguros.
Con el punto opuesto a Plutón en la Casa 9 o en Sagitario, el propósito evolutivo para esta vida será desarrollar la facultad intuitiva, contrapuesta al intelecto vinculado primordialmente con los hechos empíricos. Al ir desarrollando su intuición, estos movimientos comprenderán progresivamente el significado profundo de los hechos, así como las leyes cosmológicas o metafísicas en las cuales se basan las leyes físicas. Aprenderán la forma de sintetizar todos los datos en una totalidad comprensiva, y cómo las partes están relacionadas con el Todo.
Para desarrollar la Intuición deberán aprender a relajar y aquietar sus mentes constantemente atareadas. Para estos nativos, una forma sencilla de relajarse y aquietar sus mentes es identificándose con una filosofía abierta o un sistema cosmológico que tenga sentido para ellos y les sea "digerible".
La persona con Plutón en Casa 3 corre el riesgo de verse limitada dentro de una versión particular de la verdad metafísica. La limitación de enfoque va unida aquí a la necesidad de seguridad emocional de su propia naturaleza intelectual, y a menudo implica una tendencia a convencer o tratar de convertir a los demás a su propio punto de vista. Así, la confrontación interna y externa continuará hasta que la persona tome consciencia de que su particular versión de la verdad es solamente eso.
Antes de sufrir las metamorfosis requeridas, la conducta de estos individuos será más o menos reactiva. Por ejemplo, en la conversación no podrán escuchar verdaderamente a otro o bien estarán inquietos sin que el otro pueda terminar de expresarse. Lo que les importa a ellos es impresionar a los demás con sus propios conocimientos e ideas. Al esperar que surja en su mente un pensamiento como reacción a lo que el otro les dice, están esperando en realidad utilizar las ideas de otro como si se tratara de una almohadilla donde acertar sus propios puntos de vista. Tal dinámica puede llevar, por supuesto, a conversaciones que no les conducen a ninguna parte, o bien culminar en espirales invertidas con perspectivas antagónicas.
También puede ocurrir que las partes concernientes traten mutuamente de convencerse de sus puntos de vista o convertir a los demás a ellos, sin escucharse y sin considerar seriamente lo que les dicen. En otros casos, este proceso reactivo impulsará al nativo a marcharse de una conversación preguntándose si hubiera podido decir algo más, de forma mejor o diferente.
Al ir culminando este drama evolutivo, estos nativos podrán aprender las lecciones de respuesta (en vez de reacción). En este caso, una respuesta se considera como la acción que induce al individuo a saber cuándo hablar y cuándo no hacerlo ; saber lo que quiere decir, en lugar de eludir o tratar de probar algo ; escuchar las ideas de otros y saber lo que debe tomar de ellas y lo que debe rechazar. En vez de comprar muchos libros que no serán leídos o lo serán parcialmente, el individuo aprenderá a comprar el libro oportunamente en función del tema o área que le atraiga intuitivamente.
Una vez que hayan tenido lugar las necesarias lecciones evolutivas, el nativo con Plutón en Casa 3 podrá contar con habilidades naturales de comunicación que podrán inspirar, motivar, hipnotizar, dominar y transformar los esquemas y opiniones intelectuales de otros, por el sólo contacto con estos nativos. Su destreza para entender la conexión entre macro y microcosmos, entre verdad y hechos, será insuperable. Tal destreza puede llevarles a tomar cualquier número de hechos de diversa naturaleza y relacionarlos con un principio central del cual han emanado tales hechos. Una vez que han llegado al corazón del asunto, la solución vendrá con prontitud.

Plutón en la Casa IV
Estos nativos han deseado y han intentado aprender la lección evolutiva referente a la seguridad; en lugar de depender de factores externos como podrían ser los padres, un trabajo, un amante, etc., para su seguridad emocional, han estado aprendiendo a suplir y crear esta seguridad a partir de sí mismos.
Cerca del 80 por ciento de personas con Plutón en la Casa 4 han vivido experiencias en su vida anterior, donde las necesidades emocionales no han tenido resonancia fructífera por parte de uno o ambos padres. Han llegado así a la vida actual con estas grabaciones inconscientes y, en muchos casos, nacerán nuevamente en un medio familiar donde no serán reconocidas o detectadas sus necesidades emocionales.
No es extraño, que exista un karma conflictivo o un vínculo anterior, en otra vida, con uno o ambos padres. Por ello, buena parte de la interacción entre el niño y sus padres puede estar ligada a los esquemas de comportamiento emocional compulsivo, cuyo origen se remonta en algunos casos a dificultades de relación en otra existencia anterior.
La inseguridad innata que muchos de estos individuos traen a esta vida, les crea una especie de pozo sin fondo respecto al cuidado emocional que requieren para sentirse seguros. El caso es que uno o ambos padres pueden ser incapaces de proporcionar a este nativo el cuidado y asistencia indispensables, a veces por razones muy coherentes, como por ejemplo, cuando su trabajo profesional les obliga a ausentarse del entorno inmediato del niño. Si consideramos este proceso bajo la perspectiva de su propia evolución, todo ello es necesario de acuerdo a las actuales lecciones de seguridad interna y a depender cada vez menos de lo exterior.
En otros casos algunos de estos nativos van a dar con un padre o una madre que dominará su vida emocional. Es el tipo de padres que no permiten crecer al individuo, ya que desean permanecer como figuras centrales en su vida, llegando a manipular al nativo, en forma abierta o encubierta. Habrá incluso casos en los que uno o ambos padres se manifestarán de forma cruel o vengativa, con un comportamiento claramente abusivo hacia el sujeto. Todos sus conflictos emocionales y el sufrimiento asociado a estos van entonces a ser proyectados compulsivamente sobre otra persona, en distintos grados de magnitud y expectativa; cuanto más cercana esté la otra persona al nativo con Plutón en la Casa 4, tanto más intensas serán las proyecciones y expectativas de este último.
En el terreno de las relaciones íntimas, estos nativos atraerán de forma inconsciente para formar pareja, a personas psicológicamente semejantes a uno o ambos padres. Esto será más frecuente durante la primera mitad de su vida. Sin embargo, puesto que han elegido una pareja semejante a sus padres, la necesidad de cuidado y asistencia volverá a encontrarse insatisfecha, forzando al individuo a ir hacia sí mismo. Este ciclo se repetirá una y otra vez, hasta que el nativo aprenda gradualmente el porqué de tal situación, pudiendo madurar emocionalmente y suplir su necesidad de seguridad interna por medio de una toma de conciencia que le permita actualizar y afirmar su individualidad con el propio esfuerzo.
Además, es preciso que sepa minimizar o eliminar las dependencias externas, de forma que la satisfacción de sus necesidades o su misma seguridad no estén en función de otras personas o circunstancias ajenas a él. Hasta que esta lección no sea interiorizada, el potencial de este sujeto para manipular a otros será elevado, en el plano emocional, a fin de tener colmadas y auto-centradas sus necesidades de carácter infantil. Síntomas típicos de esto pueden ser las rabietas o desahogos emocionales, la introspección, las "lágrimas de cocodrilo", la fluctuación extrema de estados de ánimo, los profundos sentimientos de culpa.
El nativo con Plutón en la Casa 4 tiende a atraer hacia sí a otros a quienes pueda dominar y controlar sobre una base emotiva, a personas emocionalmente débiles o necesitadas de algún tipo de curación afectiva, quienes también pueden tener insatisfechas sus necesidades emotivas respecto a los padres (o a uno de ellos). El nativo controlará y dominará en este caso a otros, identificando los puntos débiles en el plano emotivo de la otra persona y enfocando continuamente su acción hacia tales puntos. De esta forma, nunca permiten que el otro "escape" de su esfera de influencia.
Tienen una necesidad compulsiva de humillar y desgarrar al otro, haciéndole sentir que ellos son indispensables en su vida. Al rebajar al otro se elevan, por así decirlo, a sí mismos, y también ocurre que la otra persona puede estar colocándoles en esta posición de dominio y control, siguiendo sus propias necesidades kármicas.
Las reacciones emocionales de la persona con Pluton en la Casa 4 pueden ir alternativamente desde buscar gentes y lugares a la espera de que estos satisfagan sus necesidades emotivas inconscientes que se desplazan de una forma infantil, hasta buscar otras gentes y lugares donde ellos puedan dominar y controlar a fin de satisfacer sus esquemas emotivos no resueltos, haciendo que otros dependan emocionalmente de ellos. En general, estos nativos llegan a experimentar una amplia gama de emociones, sentimientos y estados de ánimo de la forma más intensa posible. Para ellos, cada emoción es sentida profundamente.
A causa de la misma naturaleza de Plutón, que busca comprender el porqué de cualquier cosa, emoción, sentimiento, capricho, etc., el enfoque será muy intenso. Esta fijación puede llegar a ser tan grande, que la persona puede estar como paralizada e incapaz de actuar en forma alguna distinta a los dictados de sus propias emociones. En casos excepcionales y extremos, esta dinámica podría producirles estados catatónicos. Todos estos sentimientos / emociones / estados de ánimo se originan en las profundidades del inconsciente, como lava hirviente en el fondo de un volcán. Por lo común, una experiencia externa va a servir como mecanismo para la manifestación de este fenómeno.
Los nacidos con Plutón en la Casa 4 pasarán por dos ciclos emotivos muy diferentes: habrá uno en el cual se van a encontrar muy retirados, absortos en sí mismos, silenciosos y deseosos de una soledad donde nadie les moleste hasta que comprendan el porqué de un sentimiento particular. Tal interiorización es para ellos necesaria dado que la causa del sentimiento proviene de planos inconscientes. Una vez lograda esta comprensión, otro ciclo emotivo será activado, durante el cual se les verá animados y en proceso de manifestar lo que antes pertenecía al reino inconsciente.
Para estas personas se trata de ciclos naturales aunque estos pueden fluctuar en forma imprevista y bruscamente. Por ello, es muy importante para estos nativos convivir con otras personas que sean capaces de comprender esta forma de actuar, de lo contrario, sus fluctuaciones podrían acarrearles grandes problemas y confrontaciones emocionales. La falta de comprensión de otros puede traer consigo escenas emocionales y enfrentamientos, donde el nativo se vería atacado en el momento de su necesario ciclo de reabsorción.
Una causa muy común de los estados emotivos y los conflictos que afectan la seguridad interna y los esquemas de auto-imagen en estos nativos es que la mayoría de ellos han cambiado de sexo en su vida actual respecto a la anterior o a las más recientes. Comienza para ellos un nuevo ciclo evolutivo en el cual van a experimentar el género opuesto al que han llevado durante mucho tiempo.
La Casa 4, el signo de Cáncer y su regente, la Luna, están todos ellos vinculados con los dinamismos psíquicos que Jung asoció con el anima/animus. Según esta dinámica, toda persona tendría en su interior los dos principios, masculino/femenino, aunque desde el punto de vista evolutivo cada individuo deberá experimentar las dos polaridades inherentes de virilidad y femineidad.
Mediante el avance gradual en nuestra evolución, después de pasar por muchas vidas, todos llegaremos a comprender la forma de unir estas dos mitades de nuestro propio ser, de forma totalmente integrada en vez de vivir la manifestación polarizada de cada mitad, en detrimento o negación de la otra. La presencia de Plutón en la Casa 4 o en la Casa 10 está relacionada con estos "cambios de sexo". Otros factores astrológicos contribuyentes en este caso serían los Nodos Sur y Norte en las Casas 4 y 10 o bien en los signos de Cáncer y Capricornio.
Muchos de estos nativos tendrán dificultades al relacionarse consigo mismos bajo su género actual, este cambio hormonal y sexual se convierte en una fuente propia de conflicto emocional. Este conflicto se basa en la diferencia estructural a nivel emotivo/intelectual/espiritual y físico entre hombre y mujer. Pero la magnitud del conflicto puede disminuir si existe ya otra u otras experiencias de este individuo dentro del género sexual que ahora posee. En algunos casos, esta situación puede agravarse por la intervención de uno o ambos padres.
Por ejemplo, cuando la madre desea una niña y tiene un varón o viceversa, el nativo se ve impactado en sus primeros años, con sentimientos devastadores en cuanto a su auto-imagen y estructura emocional. Todos estos factores colaboran a la continuidad de la lección evolutiva relacionada con la propia seguridad interna. Estos nativos están aprendiendo a conocerse y a confiar en sí mismos, para poder luego conocer y confiar en los demás.
En términos generales, un 20 por ciento de estos nativos han efectuado verdaderos esfuerzos para aprender estas lecciones en el pasado. Tales personas nacerán en el seno de una familia donde uno o ambos padres van a contribuir positivamente a sus aprendizajes actuales. Serán padres capaces de promover en sus hijos una auto-imagen positiva, animándoles a sostenerse sobre sus propios pies, sin permitir una dependencia excesiva de ellos.
El punto opuesto a esta posición de Plutón es la Casa 10 o el Signo de Capricornio. Por consiguiente, el propósito evolutivo en este caso será la autodeterminación, aprendiendo a aceptar la responsabilidad de los propios actos que lleva a la madurez emocional, aprendiendo a caminar sobre los propios pies, integrándose y afirmándose en la propia autoridad personal o en la propia individualidad, frente al contexto social y cultural. Cuando la persona con Plutón en la Casa 4 actúa siguiendo estos propósitos evolutivos, el "niño" se convierte en adulto. Aprenderá que la responsabilidad por la propia situación de su vida reside en él mismo.
Al desarrollar un sentimiento de seguridad interna y reducir al máximo todo tipo de dependencia, estos individuos aprenderán a confiar en sí mismos, a conocerse y a conocer a los demás. Al aceptar la responsabilidad de sus propios actos, estos nativos dejarán de culpar a otros por los "problemas" que ellos mismos se han creado o por sus circunstancias de vida. Así, podrán llegar incluso a comprender el papel que han jugado sus padres dando lugar a necesarias lecciones evolutivas.
Aquellos que han llegado a los estadios de individuación y espiritual, podrán tomar conciencia de las condiciones kármicas y manifestaciones inherentes a ellas, resolviendo corregir su situación en la forma que sea necesaria. Al emprender un trabajo autodeterminado para sacar adelante su profesión o actividad apropiada, estarán creando a la vez un medio que les permitirá contrastar lo que rodea a este trabajo, llevándoles a una reflexión natural acerca de las causas que originan sus estados de ánimo. A través de este proceso, el individuo adquiere un mayor conocimiento de sí mismo que le permite controlar gradualmente sus emociones, sentimientos y estados de ánimo.
El grado de simpatía que estos nativos pueden sentir por otra gente, les permitirá ayudar a otros al mismo tiempo que adentrarse en la comprensión de sí mismos. En condiciones evolutivas avanzadas, estos nativos pueden llegar a un completo equilibrio e integración de sus componentes masculino y femenino. La metamorfosis característica de esta evolución les llevará a ser capaces de identificar sus objetivos en la vida y gracias a la autodeterminación, realizarlos mediante su propio y personal esfuerzo.
Plutón, regente de Escorpión y de los asuntos de la vida y la muerte, tiene luchas internas para sobrevivir en contra de las probabilidades de la 4ª Casa, que tradicionalmente se relaciona con la herencia, las raices primordiales, y la experiencia de la tumba y el nacimiento. Sin importar el signo, la experiencia de la 4ª casa conectará las emociones, inseguridades y el condicionamiento de la infancia, y así parece que una persona con esta colocación pueda tener que ir a través de algunas fases muy difíciles antes de que se sienta completamente en control de su propia vida.
El estar en control es esencial para su bienestar. Plutón tenderá a aislar las experiencias a las condiciones emocionales tempranas a una posición “subterránea” o un poder subliminal y de esta posición tiene una carga en todas las otras experiencias de la vida de la persona, particularmente aquellas experiencias de relaciones. Por su naturaleza angular, esta casa conecta y proyecta a las otras casas angulares. Sus relaciones tenderá a tener un sabor de Plutón, su popsición angular influyendo en las relaciones íntimas y objetivas con otros y el mundo exterior.
Podría crear, a través de las experiencias en la infancia, una personalidad para quien el poder es un vínculo importante con su propio bienestar, alguien que necesita ser poderoso a fin de sentirse en control. El poder se convierte en una fuerza impulsiva emocional, la necesidad de alimentarse o morir, de crecer rápidamente de un estado infantil a la adultez a fin de evitar ser destruido o estar fuera de control. Así la persona tiende a madurar muy pronto como una forma de transformarse de ser un niño dependiente e inseguro a un adulto poderoso e independiente seguro. La proyección en otras relaciones es consecuencia de la profunda y frecuente amenazantes días de la vida infantil.
La persona puede experimentar a un padre o el hogar paterno en la misma forma, como una persona o lugar amenazante. Su propio ser emocional es profundo y puede ser incluso autodestructivo, hasta que aprende a esforzarse a vencer las sombras de su infancia y luchar con el proceso de convertir malas experiencias en poder positivo. El área en que lucha está en las experiencias de la 8ª casa, con la intimidad, relaciones, miedos y demonios que están escondidos en donde quiera que necesite rendir su ser a otro, como en las más profundos momentos íntimos cuando desnuda su alma a su amante.
Esta posición implica luchas de vida y muerte para sobrevivir en la infancia, esto pudo haber sido de hecho, (quizá nacer durante la guerra o un padre muriendo alrededor de la hora de nacimiento) o en una relación que consume o abusiva dentro del ambiente hogareño. Las emociones y humores son profundos, obscuros, vengativos, pero también pasionales, devotos y llenos de sentimientos.
La privación material pudiera ser parte del patrón particularmente su Plutón está vinculado con Saturno así la pobreza, muerte de un padre, sentimientos de desamparo y ambiente amenazante caracterizan como parte de el condicionamiento de la infancia. Con frecuencia se separan a sí mismos de la familia completamente. A fin quizá de encontrar un renacimiento y una dinastía completamente nueva.
Como un ejemplo de la relación del signo, hubo un largo tránsito del signo Cáncer y la generación de Plutón en Cáncer vio una migración masiva siguendo a la guerra en Europa asentándose en paises completamente nuevos y frescos. Cáncer describe el trastorno emocional y la necesidad para un cambio más profundo a fin de sobrevivir. La generación de Plutón en Libra expresó la energía de Plutón por un gran cambio en las relaciones, como las relaciones homosexuales fueron expuestas en la sociedad, el matrimonio ya noera un requisito previo para la expresión sexual. La pastilla anticonceptiva dio libertad, las leyes con respecto al matrimonio cambiaron y las mujeres fueron alentadas a expresarse sexualmente.
Una posición en la 4ª casa será experimentada en la forma del signo en la cúspide y así Plutón en Libra en la 4ª podría ilustrar una infancia donde la relación entre los padres reflejaron las tendencias. Puede haber temas sexuales cubiertos en la infancia o motivos de control y de obsesión. Hay elocuencia sobre esta posición que puede variar de un profundo lazo del alma a unas relaciones siniestras y obsesivas.
Trauma, tranformación, emocionalmente y en relaciones, en dejar ir las dificultades de la infancia, real o arqutetípico tenderá como se mencionó antes a ser realizado en las actividades de la 8ª casa, sexo, luchas de propiedad y valores espirituales. La 4ª casa no es un lugar fácil para encontrar a Plutón. Hay un sentido de veneno, obscuridad y amenaza al “pecho”, como si la herencia de la persona es una de sintonía y castigo por la culpa colectiva, o la devastación familiar así que no es sorpresa que la gente con esta posición sienta que tienen “destino”.
Puede traer esto al matrimonio y buscar controlar a la pareja o incluso en un nivel siniesto “de revancha” por el trauma de la infancia. Se necesitará mucho trabajo en el “niño interno” para hacerse para sanar el daño hecho, incluso si dicho daño fue “incidental” a los motivos de los padres. El niño percibió que sus padres como todo poderosos, oscuros y amenazantes y la posición del signo Escorpión podría dar algún indicativo de la casa donde puede emerger la negatividad.
Los instintos son con frecuencia sintonizados finamente al colectivo más profundo y un sentido de “destino” reencarnado o la necesidad de reparar algún pecado desconocido apsado de una generación a la siguiente. Emocional y psicológicamente golpean en la “cuna de la civilización”, el inconsciente colectivo podría ser visto en esta posición. La 4ª no solamente relaciona a las raíces primarias propias sino a la matriz de la humanidad, la “cuna” primaria de la 4ª casa y la entidad oscura primitiva emergiendo del pantano, o regresando a la tumba son todas experiencias de la 4ª casa y podrían ser vistas como amenazantes. Lo que Jung llama el Padre que Devora, así esta persona puede negar su necesidad de alimentación en el caso que sea “devorado”, aunque quizá tiene la más grande necesidad de amabilidad?
Esta persona necesitará encontrar un camino para separarse de los tabúes en la vida social y ver más allá de las reglas que son impuestas por la sociedad y esto puede ser un viaje muy difícil. La relación con el padre del sexo opeusto puede tomar unas implicacion es sexuales secretas. El sexo puede entonces volverse una lucha por la supremacía, aunque aquellos con Plutón en la 4ª podrían también descubrir la verdadera combinación de almas en un lazo erótico y poderoso en la 8ª casa como “reino” de Plutón.
Se transfoman cuando trabajan a través de su postura defensiva y se dan cuenta que no necesitan temer abandonarse a sí mismos a sentimientos sin peligro. Esta es la verdadera transformación tanto en la tierra como más allá. Entonces aprenden a confiar, esto ocurre con frecuencia después de una experiencia cercana a la muerte o una muerte en la familia.
Su herencia es una de poder, “viene de las” raíces de la familia que han, ya sea ejercido el poder para bien o para mal y se ha convertido en el portador de dicha energía ya sea si es sano o insano. Su condicionamiento es tal que puede buscar gran riqueza o inclusive heredar gran riqueza.
Aunque introvertidas y reservadas, todas las experiencias de la 4ª casa serán como estar sentado en una bomba de tiempo emocional esperando explotar, sería esencial que esta persona tenga alguna salida para la energía. Puede proyectar el Plutón nde la 4ª casa en la 10ª casa y convertirse en una persona prominente y con poder en la comunidad, sus necesidades básicas internas siendo realizadas por el poder que ejerce en lo colectivo.
Al buscar hacer contacto con el niño intenro, dejado atrás en la 4ª casa, uno primero buscará atrás en la oscuridad del pantano primitivo, donde el niño interno está luchando. El enorme poder curativo de transformación, el poder de la “madre” de allimetnar y traer al niño interno a un estado de bienestar es un regalo de Plutón en esta casa. Se requiere valor para entrar a este territorio, ver a Plutón a los ojos y reclamar el poder. Cuadno lo hacemos, renacemos.

Plutón en la Casa V
Estos nativos han estado aprendiendo la lección evolutiva correspondiente a la autorealización creativa. Estos individuos tendrán la sensación de poseer un destino especial, y experimentan el deseo y necesidad de ser reconocidos y tratados como personas únicas y especiales. Tal deseo es tan intenso en ellos que pueden crearles virtualmente un pozo sin fondo en cuanto a la necesidad de amor, atención y adulación. Lo que reciben nunca les parecerá suficiente y, aunque estas necesidades puedan verse colmadas temporalmente, el anhelo compulsivo de cuidado, amor y adulación llevarán al nativo siempre en busca de más.
Los niños con Plutón en la Casa 5 pueden generar pruebas muy fuertes a sus padres, ya que llegarían muy lejos para conseguir reconocimiento, amor y atención, incluso si se tratara de una atención negativa. Estos niños pueden manipular situaciones de forma inconsciente, lo mismo que a sus padres u otras personas, con tal de recibir la atención que ellos esperan. Pueden sentirse altamente amenazados y ponerse a la defensiva cuando el amor o cuidado se orienta a otro niño o adulto, o incluso cuando los padres se demuestran mucho afecto. Por supuesto, este tipo de comportamiento emotivo continúa muchas veces siendo ya la persona adulta.
Estos nativos pueden ser personas muy autoenfocadas y centradas en sí mismas. Pueden tener la sensación de que el Universo gira a su alrededor. Estando Plutón en la Casa 5 o en Leo, el objetivo ha estado y estará orientado hacia el principio creativo. Aquí, la creatividad podrá ser expresada en cualquier ámbito de la existencia, a través de las habilidades particulares que posea el nativo. El deseo e intención evolutiva en el pasado han sido realizar y afirmar el propósito creativo personal. Por consiguiente, estos individuos han venido adquiriendo necesariamente un alto grado de enfoque y determinación interiores, para modelar su destino con la fuerza de sus propias voluntades.
Uno de los problemas kármico/evolutivos dentro de esta dinámica es que muchos de estos nativos se tomarán a sí mismos como la fuente de su propia creatividad, debido a que el poder individualizado (subjetivo) se encuentra potenciado al máximo con esta ubicación plutoniana. De este modo, muchos sentirán que ellos, y sólo ellos, son los directores de sus propias representaciones. En los peores casos, algunos de ellos llegarán a considerarse como dioses en escala reducida, capaces de crear o destruir la realidad a voluntad.
Muchos de los nativos con Plutón en la Casa 5 han sido de algún modo reconocidos como especiales en vidas anteriores. Como resultado de ello conservan recuerdos inconscientes de ese trato especial. En su vida actual, estas memorias podrían llevarles a una situación donde ellos simplemente esperan ser tratados y reconocidos igual que antes, creyendo que los demás deben proveer sus necesidades, que todas las puertas se abrirán a su paso y que una gran alfombra roja va a desplegarse ante ellos al salir a escena en esta vida.
Como resultado de anteriores intentos evolutivos y sus consecuentes memorias, muchos de estos nativos llegan a crear lo que podemos denominar una estructura piramidal de realidad, dentro de la cual se colocarán a sí mismos en la cúspide, de modo que cualquier otro factor en este tipo de estructura se va a encontrar supeditado a ellos y sosteniéndoles. Debido a que la necesidad de atención y reconocimiento puede ser muy apremiante, muchos de estos nativos no tienen inconvenientes en crear juegos o riesgos emocionales, para obtener la requerida atención.
Respecto a la estructura piramidal, si el individuo no está obteniendo el necesario reconocimiento, de acuerdo a sus propias necesidades inherentes, podría amenazar con un derrumbamiento de sus estructuras externas de realidad. Así, por ejemplo, en el caso de una persona casada que considere no estar recibiendo el amor y cuidado debidos, es posible que se vea involucrada en algún amorío para obtener así sus fines de cuidado emocional. Estos nativos pueden verse inclinados también a controlar y modelar las vidas de aquellos que están alrededor suyo, incluyendo a sus hijos.
Esta necesidad de control sobre los demás puede estar manifiesta o encubierta y se dará en diversos grados de coacción o intensidad. En los casos graves, el individuo representará subconscientemente a Dios, intentando dirigir las vidas de otros de acuerdo a lo que él cree que pueden o deben hacer. En casos positivos, estos nativos van a impulsar el desarrollo individual de aquellos que tienen a su alrededor, ya que valoran en sí mismos esta actitud. No obstante, incluso en estos casos puede serles muy difícil resistir al deseo de orientar este desarrollo de acuerdo a lo que ellos creen más correcto para el otro.
Las personas con Plutón en la Casa 5 pueden ser dadivosos y mostrar generosidad, aunque muchas veces se trata sólo de algo aparente que se otorga en función de alguna necesidad personal. Debido a que el grado de auto-enfoque es elevado, por lo general lo que entregan no se relaciona con las necesidades actuales del otro, sino con lo que ellos creen que necesita.
En cuanto al propósito evolutivo característico de la Casa 11 o Acuario, están centrados en el desarrollo de una conciencia objetiva, en contraste con la conciencia subjetiva y focal. Aquí, el individuo deberá aprender a conciliar su destino personal y su propósito creativo con una función importante, de cara a la utilidad social. Para que esta lección evolutiva pueda ser aprendida, muchos de estos nativos encontrarán motivos de contradicción o se verán bloqueados al llevar a la práctica su objetivo único.
La fuerza constrictiva será la propia estructura social, y esta situación puede llevarles a una gran frustración emocional, con sentimientos de rencor. La frustración se verá acentuada por el hecho de que, en apariencia, la sociedad no estaría reconociendo a este individuo como especial. Incluso si logran algún aspecto dentro de su propósito creativo, todavía van a experimentar la falta del suficiente reconocimiento de acuerdo a su propio criterio de lo que merecerían. De este modo, aceptar su suerte en la vida puede resultarles muy arduo.
Al verse relativamente relegados, estos nativos estarán forzosamente obligados a aprender la lección de objetividad, además de ir dejando a un lado la estructura piramidal de realidad que les ha acompañado. Como resultado de todo ello, estos individuos podrán comprender cómo unir su objetivo personal a las necesidades del conjunto social, contribuyendo así a las necesidades más acuciantes de este, a través de sus dones especiales y únicos, tomando conciencia de que los demás pueden ser tan singulares como ellos mismos. De tal manera podrán proyectar sus talentos a los demás o a la sociedad global, sin dejar por ello su propósito evolutivo. Al hacerlo, estos nativos aprenderán a ser un miembro más de la representación sin sentirse directores de la misma.
Puesto que este proceso conlleva una verdadera metamorfosis evolutiva, podría llevar a estos nativos a reconocer la individualidad y necesidades reales de sus hijos, en lugar de forzar las identidades de estos de acuerdo a sus propias imágenes autocentradas. No es extraño que personas con Plutón en la Casa 5 tengan hijos con una fuerte voluntad autocentrada, que se resistan a los dictados de sus padres.
De la lucha de voluntades resultante vendrá la confrontación emocional necesaria para inducir la lección de objetividad y desapego. Los hijos pueden aquí servir de espejo que reflejará la más profunda autodinámica de uno de los padres o de ambos, especialmente cuando estos últimos se muestran reacios a admitir, ver o aceptar dicha dinámica en sí mismos.
Las lecciones evolutivas propias del nativo con Plutón en la Casa 5 deberán ser aprendidas por este y transmitidas a sus hijos. Al aprender el necesario desapego y objetividad, estos nativos podrán también ser conscientes de que ellos mismos no son la fuente de creatividad, sino canales de expresión de un Principio creativo universal. Una vez que se han puesto en marcha estas lecciones evolutivas, con una atención consciente, la persona podrá llegar a crear algo nuevo y único en cualquier terreno de acción al cual se haya inclinado. Lo que llegue a crear puede tener una profundidad poco común, unida a un poder transformador.

Plutón en Casa VI
Los nacidos con esta ubicación plutoniana han venido aprendiendo las lecciones evolutivas de servicio a la sociedad y a su cultura o, en pequeña escala, a otros individuos, unidas a las lecciones de autorecelo y humildad personal, purificación, discriminación y autoperfeccionamiento. Tales lecciones han sido y serán interiorizadas por medio de una intensa reflexión y autoanálisis. Estas personas han tomado conciencia de que el mundo no gira en tono suyo.
En la etapa anterior (Plutón en Leo y Casa 5) aprendieron a realizar lo que eran, a tomar conciencia de sí mismos: actualmente, con Plutón en Virgo o en Casa 6, ellos están aprendiendo a conocer lo que no son. Al hacerlo, comprenderán el sentido de la humildad esencial y la indispensable auto-purificación que les va a redimir de toda vanagloria o ilusión de grandeza personal. Uno de los medios a través de los cuales podrán aprender esta lección es la dinámica misma del trabajo, la cual tendrán que conocer en una amplia gama de formas dependientes relacionadas con la preferencia kármica y el estadio evolutivo natural de cada uno.
Los nacidos con Plutón en la Casa 6 o en Virgo están dotados con una especie de láser o rayo x mental muy poderoso. La intensidad de su agudeza mental les permite detectar cualquier dinámica, factor o porción de sí mismos que no sea "correcta" o "perfecta". Muchos de estos nativos tienen recuerdos almacenados en niveles inconscientes, vinculados con indiscreciones y errores del pasado, o con cosas que no fueron realizadas en forma "correcta".
La mayoría de estos nativos van a experimentar sentimientos de culpa a un nivel inconsciente o subliminal. Tales sentimientos se basan en errores del pasado o indiscreciones en relación al criterio standard de conducta "correcta" que dicta lo que debería haber sido, o lo que debería ser. La base de esta culpabilidad será distinta en cada individuo, y estará descrita por la dinámica fundamental kármica-evolutiva en el Tema natal. En todos los casos habrá un deseo y necesidad de expiación, siempre en relación al criterio de conducta considerada como correcta. Expiar equivale aquí a purificar y llevar a cabo un proceso de autoperfeccionamiento. Una forma de hacerlo es ser útil a otros de algún modo (la dinámica del trabajo).
Debido a esta necesidad de expiación, estos nativos pueden llegar a ser muy rigurosos consigo mismos, en el momento de analizar sus errores, evasiones o flujos, por lo cual pueden volverse contra ellos mismos siendo entonces sus propios enemigos. Este compulsivo enfoque de sus propios defectos les puede conducir a un bloqueo que les impide colmar sus deseos de realización respecto a las propias habilidades en la vida actual. De algún modo, sienten que nunca están suficientemente preparados, o suficientemente bien.
En otros niveles, pueden sentir que no merecen más de lo que tienen a causa de su culpabilidad, llegando a doblegarse o aplazar cosas en base a excusas acerca del porqué no pueden hacer algo que deberían hacer o desearían hacer, siendo conscientes de todo ello. Al dilatar las cosas y dejar así frustrado su propio potencial, van a crearse otro sentimiento de culpa adicional, de modo que muchos de ellos irán cargando el peso de estas culpas a través de numerosas vidas, siendo, sin embargo, semi-conscientes de que ellos mismos han creado de alguna manera su propio bloqueo.
Esta clase de esquema kármico/evolutivo puede así convertirse en un círculo vicioso que se nutre a sí mismo indefinidamente. En casos extremos, el individuo va a encontrarse en un estado de perpetua crisis a causa de estos condicionamientos. Gracias a las crisis, todos estos esquemas saldrán a la luz. Si se concluye esto en forma positiva, el análisis de las decisiones puede llevarle a un autoajuste, a un perfeccionamiento y conocimiento individual, a causa de la comprensión personal que le permitirá un cambio de sus modelos de comportamiento. Esta transformación podrá darse una vez que los dinamismos internos y las causas de la conducta son extraídos a la luz del día.
Los nativos con Plutón en la Casa 6 pueden verse inducidos a otro tipo de crisis: pueden llegar a crear tantas obligaciones externas, que carezcan de tiempo para ellos mismos. Muy a menudo estos nativos experimentan a nivel interno una gran soledad, como resultado de su propia reflexión y autoanálisis emotivo y mental mediante los cuales la persona se desnuda por completo frente a sí misma.
Además de ser autocríticos, estos individuos se verán inclinados a criticar a todos y a todo lo que ocurra en su entorno, basados en los criterios de conducta supuestos por ellos mismos, lo cual puede llevarlos a una verdadera anulación personal, sencillamente porque para ellos es demasiado fuerte el sentimiento de soledad. De este modo, el nativo va a sentirse muy atareado, llenando su existencia con una obligación tras otra, sin llegar a realizar nunca lo que debería de cara a él mismo.
Esta picazón acuciante en torno a obligaciones y proyectos impone al final una necesaria crisis que hará comprender al nativo las dinámicas internas de su comportamiento. Dichas crisis pueden promover en este individuo un cambio, si así lo desea, en el contexto de las rutinas personales, lo cual va a permitirle volver a conectar consigo mismo a un nivel centrado. Entonces, las actividades necesarias podrán ser realizadas por él, para dar paso al perfeccionamiento personal. Para muchos, esta dinámica de anulación personal, unida al fuerte sentimiento de vacío interior, va a traducirse en un síndrome alcohólico.
Otros hábitos corrientes de anulación son: estar siempre leyendo, comiendo o necesitando estar todo el tiempo fuera. Aquellos que continuamente se quejan o critican a los demás, no sólo no pueden ayudarse a sí mismos, sino que van a atraer críticas sobre sí, con lo que su sentimiento de estar aislados irá en aumento. Esto podría agudizar también su amargura y sentido del vacío. Pueden sentirse perseguidos o pensar que hay algunas "fuerzas" conspirando para atacarles. De hecho es posible que se vean atacados en alguna forma, debido a razones que emanan de sus propias acciones pasadas en esta vida o en otras anteriores.
Algunos de estos nativos con Plutón en la Casa 6 o en Virgo se verán rebajados inexorablemente por el peso de sus propios actos en el pasado, y estarán kármicamente restringidos por estos. Tal situación ocurre normalmente cuando ha existido algún abuso de poder en anteriores existencias. Al ser rebajados en la vida actual, verán reforzada su humildad, al tiempo que aprenderán a escuchar y conocerán la forma de adquirir poder, en lugar de anhelar el poder por el poder mismo.
La crisis puede adoptar también la forma de una enfermedad física que nace de la propia autonegación y represión emocional, con el consiguiente bloqueo o excesiva tensión energética en alguna forma. Tal enfermedad podría sobrevenir con el objeto de inducir en el nativo las necesarias confrontaciones que le permitan comprender sus propios esquemas de conducta y las causas o dinamismos que los motivan.
El punto opuesto a la posición de Plutón es aquí la Casa 12 y el signo de Piscis, lo cual nos indica que el propósito evolutivo es simplificar o disolver las antiguas barreras mentales que impiden una comprensión apropiada de la propia imagen individual. La influencia de Piscis y la Casa 12 irá clarificando la relación del nativo con los demás, con una comprensión de las prioridades más adecuadas.
También va a desarrollar la fe y el sentimiento personal de estar vinculado con fuerzas más amplias, más allá de uno mismo, además de inducir al nativo a entender sus propios sentimientos de soledad y llevarle finalmente a una transferencia del razonamiento deductivo al inductivo. Aprendiendo a desarrollar una visión global, el individuo estará capacitado para comprender y experimentar por sí mismo y de forma más completa, en vez de aislar un rasgo particular e intentar entenderse a sí mismo a partir de este detalle aislado.
Cultivando una perspectiva más amplia de ellos mismos y de la vida en general, estos nativos estarán mental y emotivamente preparados para simplificar su autoimagen y su visión de la existencia. Además, se les clarificará su relación con otra gente, en cuanto a su forma de servir a los demás y de recibir de ellos, aprendiendo la lección fundamental de discriminación, y cultivando un contacto con el mundo elevado, a través de lecciones de auto-perdón, tolerancia y respeto hacia los defectos y equivocaciones de otros.
Al abrirse a una comprensión del Todo, estos nativos podrán conocer cuál es su función de trabajo más adecuada dentro del conjunto, en vez de trabajar simplemente por estar haciendo algo. La función apropiada para cada uno estará basada siempre en sus destrezas y tendencias naturales, que derivan del esfuerzo realizado en vidas anteriores.
Al conocer cuál es su función en la sociedad, estos individuos estarán en condiciones de ampliar el propio horizonte de comprensión personal. Al cultivar la comprensión de lo Divino, ellos irán purificando y purificando su ego, de modo que la corriente o Espíritu Universal pueda operar gradualmente a través de ellos. Una humildad sincera y veraz se manifestará entonces, en lugar de la falsa humildad. Al ir aprendiendo estas lecciones, estas personas empezarán a fluir junto con la corriente natural de la vida, en vez de estar ocupados en analizar el porqué de estas corrientes o de su dirección momentánea.
Aquellos nativos que presentan una fuerte resistencia a este propósito evolutivo, debido a una necesidad compulsiva de crisis o a un sentimiento de "víctimas", harán que todo esto oriente sus vidas hacia el sufrimiento, la enfermedad y la miseria, con la sensación de estar viviendo en la cárcel de su propia confusión mental. Por contraste, aquellos que respondan al propósito evolutivo, abrirán sus propias vidas a la corriente del Espíritu Universal, el cual, al utilizarlos como instrumentos y guiarlos, va a proporcionarles una intensa luminosidad interior que trasciende toda explicación "raciona". Al conocer la esencia de la verdadera humildad, estos nativos estarán al servicio de cualquiera que sea sincero y tenga una legítima necesidad de su ayuda.
En la Casa VI estamos en el cuadrante que corresponde a la fase en la que nos mostramos a los demás para obtener de éstos su aprobación y así nos creamos una auto imagen. Aquí mostramos nuestra capacidad de contención para buscar esa aprobación: nos mostramos prudentes, razonadores, modosos, obedientes, lógicos, etc. Aquí el niño quiere maravillar al otro con su capacidad de autolimitación.
A diferencia de Plutón en la VII, Plutón en la VI es servidor y cumplidor, no para hacer el bien a los otros, para cooperar con ellos, sino para comprobar su propia validez. A través de la Casa IV y la V, en la VI damos las últimas pinceladas a lo que va a ser nuestro autorretrato. Por tanto, la presencia de Plutón aquí, indica que tenemos miedo a nuestro propio "terminado", y esto se va a manifestar mucho a través de somatizaciones: las hipocondrias, los complejos físicos, una tendencia excesiva a la escrupulosidad corporal (o todo lo contrario, una dejadez absoluta).
En muchas ocasiones la persona siente un rechazo absoluto hacia su físico, por más atractiva que pudiera ser, pero que aunque otros lo reconozcan, ella no. Siente miedo hacia su propio cuerpo, y esto no es más que el símbolo del miedo a su terminado defectuoso.
Con la respuesta típica de Persistencia de Plutón, el perfeccionismo, la autoexigencia de cumplir cotidianamente con los quehaceres, la meticulosidad agobiante, y una necesidad de hacer las cosas sin fallos, pueden hacer del cada día una auténtica tortura: la persona o se obsesiona con estas cosas o no se atreve a "hacer" porque no será adecuado, perfecto, bien hecho.
En su vertiente positiva, Plutón con su capacidad de no hacer las cosas a medias, le dará a la persona las ventajas de maravillarse ante la perfección de todo lo que le rodea: desde una flor hasta el Universo mismo. Antes, tendrá que aprender, venciendo su pánico, que en su imperfección radica su perfección.

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Ingreso del Sol a Cáncer, 20 de junio de 2008, 19:00:00 CDT, Helotes, Texas.
Tu nihil invita dices facie sue Minerva
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